|
Teníamos ganas de probar por nosotros mismos las comentadas virtudes del Brain de Specialized, un sistema de gestión de la suspensión que lleva ya varias temporadas en el mercado y que, con bastante acuerdo general, parece que ha llegado este año a una mayoría de edad que ha supuesto la consagración de sus virtudes y la supresión de sus carencias, principalmente en cuanto a la cuestión de la sensibilidad. En 2010 la Stumpjumper FSR y la Enduro son, con permiso de la Tarmac en carretera, las novedades mas importantes de Specialized, y la demostración es un éxito rotundo de ventas, que ha supuesto incluso tiempos de espera para un buen número de compradores de nuestro país. Sin embargo, la Epic (y su hermana femenina, la Era), que ocupa ese lugar protagonista el año pasado, entra esta temporada en el catalogo de la marca americana como de puntillas, sin querer hacer sombra a sus compañeras de mayor recorrido.
En todo caso, la Epic 2010 tiene ciertos argumentos que han atraído nuestra atención, y nos sirve además de soporte para testar el nuevo Brain, que con la vuelta de Fox como fabricante anuncia mayor sensibilidad en el sistema, así como la consagración de la geometría de ataque directo del amortiguador, que este año incorpora como novedad la Stumpjumper FSR, a la busca de mayor linealidad. Se trata pues de una bicicleta que no ha tenido cambios respecto al modelo del año anterior, salvo el amortiguador, lo que nos garantiza por otro lado que su resultado este siendo sin duda satisfactorio.
El "cerebro" de la maquina Generalmente iniciamos nuestros reportajes hablando de la bicicleta en general, o del cuadro en particular. Sin embargo en esta ocasión vamos a empezar por la suspensión trasera, que sin duda es la seña identificativa de esta bicicleta y, porque no decirlo, de prácticamente toda la gama de montaña de Specialized, especialmente en la parte media y alta del catalogo. Comencemos por recordar que el fundamento de la tecnología que todas las marcas aplican a la suspensión es encontrar un sistema "ideal" que cuente con las ventajas de la misma y evite sus inconvenientes. Esto que parece un objetivo a alcanzar trae de cabeza a los departamentos de ingeniería de las marcas y es el motivo de toda una serie de inventos, soluciones técnicas, dispositivos y patentes para lograr dar con el ideal, una suspensión sensible cuando se necesite y firme cuando se requiera. Los fabricantes tratan de conseguir una suspensión sensible (que de comodidad, tracción y seguridad), eficaz (que no se contamine con el pedaleo o con la frenada) y además ligera. Y las soluciones para ello son muchas. Con los sistemas de plataforma de los amortiguadores (Propedal, SPV, etc.) se ha dado un gran paso adelante, pero su funcionamiento basado en limitar el movimiento de la compresión del amortiguador, hace que se pierda sensibilidad. En Specialized, con la solución denominada Flow Control Brain, y sin que entremos a hablar de basculantes, pivotes, geometrías, Horst-link, etc., la filosofía es diferente: el umbral de desbloqueo. Para explicarlo en términos extremadamente sencillos (porque el sistema lógicamente es bastante más complejo) una válvula ubicada en la zona trasera de la bicicleta "detecta" los movimientos causados en esta por las irregularidades del terreno y abre o cierra el bloqueo del amortiguador. Y punto. Si no hay irregularidades (baches) el amortiguador este bloqueado, y si los hay esta abierto. Por supuesto las regulaciones intermedias son muchas, pudiendo ir desde un extremo en el que el amortiguador este bloqueado y solo un impacto muy fuerte es capaz de "abrir" la válvula, hasta otro en el que la válvula este permanentemente abierta y el amortiguador es siempre sensible. Entre medias podemos encontrar todas las combinaciones, tantas como clics tiene el regulador de la válvula de inercia, entre sensibilidad y bloqueo. Pero como decimos, no hay limitación al movimiento de la compresión como en las plataformas de pedaleo, sino entidad de las irregularidades (baches) que sean o no capaces de abrir la válvula en base a la posición de regulación que hayamos elegido. Y es que cuando la válvula se abre el amortiguador es sensible, aunque estemos en una posición de regulación "dura".
Este sistema es muy eficaz de cara a evitar la contaminación de la suspensión producida por el pedaleo o por la frenada, ya que la válvula se abre fácilmente al recibir un impacto direccional determinado, de abajo hacia arriba (desde el suelo) y no de arriba hacia abajo. Es decir, puedes pedalear o incluso saltar sobre la bicicleta pero no se mueve la suspensión; eso sí, si saltas fuerte, el amortiguador "libera" la válvula por seguridad.
Te proponemos una prueba muy sencilla que puedes realizar sin subirte a la bicicleta. Con ella podrás entender mejor cómo funciona la válvula de inercia. Selecciona en el BrainFade una posición relativamente "dura" y apoya fuerte tu peso sobre el sillín. Veras que la suspensión no se mueve y la bici está completamente rígida. Pues bien, coge la bicicleta por el sillín y eleva la bicicleta de tal manera que la rueda trasera suba unos centímetros del suelo y... déjala caer a la vez que vuelves a apoyar el cuerpo sobre el sillín. Si has hecho coincidir tu apoyo con el momento en que la rueda toca el suelo veras que la suspensión, como por arte de magia, se hunde, se ha vuelto sensible.  Como es en la realidad un Brain? Un amortiguador Brain es muy característico, ya que cuenta con un satélite que lo hace único. El amortiguador propiamente dicho está ubicado de manera tradicional, uniendo el basculante con el triangulo delantero. Pero esta unido por un latiguillo a un cilindro próximo al eje trasero, que está dispuesto en el tirante izquierdo y en posición prácticamente vertical. Esta pieza no es sino el FlowControl Brain propiamente dicho. Se trata de un dispositivo que controla el circuito de compresión de la suspensión. En terreno liso, el flujo de aceite está cerrado, de manera que no se activa la suspensión ni siquiera con el movimiento del pedaleo. Cuando el terreno es irregular el flujo se abre gracias a una válvula de inercia, de tal manera que la suspensión se torna completamente activa. El Brain dispone de un ajuste, Brain Fade, que permite regular con que magnitud de fuerza generado por las irregularidades del terreno, se abrirá el flujo de aceite y con ello la suspensión, pasando de una posición muy sensible a muy cerrada, teniendo en cuenta que no es la suspensión la que se hace más o menos suave, sino en qué momento y con qué irregularidades esta se va a abrir o no. Este año, la principal novedad del Brain es el cambio de fabricante, que desde ahora es Fox, aunque es un amortiguador pensado y desarrollado enteramente por Specialized. Con esta decisión se gana la fiabilidad de un fabricante que dispone de experiencia y medios como es Fox.
 Con la nueva fabricación se ha buscado también mayor suavidad en el cambio de abierto a cerrado gracias a un golpeador de goma en el depósito de la válvula de inercia, para evitar los traqueteos que se producían en versiones anteriores. Este año, podemos decir que cuando el bache es negativo (una depresión) no se nota nada la transición de cerrado a abierto. Si se nota algo cuando estamos ante un bache positivo (como por ejemplo subir un escalón), pero realmente poco, y en nuestra opinión será muy complicado reducir más este hecho por las propias leyes de la física y por el funcionamiento direccional de la válvula que antes hemos comentado.
En todo caso, el comportamiento de la suspensión en cuanto a la contaminación por pedalada o frenada es sencillamente sensacional, por lo que podemos decir que en términos generales la calificación es excelente.
 La regulación del amortiguador Brain se realiza de una manera muy sencilla, aunque puede ser un proceso lento hasta dar con tu ajuste ideal. Lo primero que se debe hacer es abrir del todo el dial de la válvula de inercia, para que la suspensión quede totalmente activa. Seguidamente se ajusta la precarga de aire del amortiguador hasta obtener el sag (prehundimiento) adecuado, así como el rebote. Una vez que esta a tu gusto es el momento de tocar el setting del Brain. Nuestro consejo es jugar con los extremos, principalmente comenzar con la posición totalmente cerrada, y circular con la bicicleta. Dependiendo del terreno por el que rodemos habitualmente o el tipo de suspensión que queramos (más firme o más sensible), podemos ir abriendo clics hasta encontrar nuestra situación ideal. Lo que sin duda es interesante es comprobar cómo una vez en marcha, te olvidaras totalmente de la suspensión trasera, ya que el Brain hará su trabajo y se mantendrá firme con buen terreno y sensible con los baches.
Mejor Brain o plataforma? Esta es una pregunta que mucha gente nos ha realizado. Entre otros motivos porque el setting del Brain no se puede realizar en marcha, dada la ubicación de la válvula de inercia en el tirante trasero. Hay que bajarse y ajustar el regulador de acuerdo a la ruta que vayamos a realizar, más firme o más sensible.  Así pues, la pregunta típica es: Para que un "amortiguador inteligente" si tienes que tocar el dial para subir, bajar o rodar por asfalto? No es más sencillo y cómodo usar la palanca de la plataforma que esta a mano en marcha? Estamos ante la cuestión clave del sistema. Quizá si el mando estuviera en el manillar estaríamos ante una bici perfecta, es verdad. Pero por ahora hay que bajarse y por tanto hay que "prever" que ruta o que tramo te viene para afrontarlo mejor. En todo caso, la ventaja de este sistema frente a una plataforma es que cuando el FlowControl Brain se abre (y recordemos que lo hace el solo, automáticamente), el amortiguador "se abre", es decir, tiene sensibilidad completa. Mientras que con una plataforma no es así, ya que el amortiguador es más insensible. Y cuando el Brain está cerrado el amortiguador esta en modo "bloqueo total". Es algo así como un propedal pero automático, y que salta a modo "libre" cuando el terreno se complica. Es quizá el detalle que diferencia y en cierto modo justifica el famoso invento de Specialized. De cualquier forma, no olvidemos que estamos ante una bicicleta de altas prestaciones, de competición, por lo que poner un mando a mano es muy secundario. Durante una carrera no se suelen tocar los parámetros de la suspensión ni siquiera la palanca del sistema de plataforma.
La Epic de Specialized tiene el honor de ser la primera bicicleta de doble suspensión en ganar un campeonato del mundo. Así lo atestiguan las bandas multicolores que están pintadas en el cuadro y que solo llevan las bicis que se han alzado a lo más alto de la competición mundial. En 2003, un año después de que la Epic apareciese en el mercado, el belga Filip Meirhaeghe gano el título mundial XC en Lugano (Suiza) con ella. Por su parte, Christoph Sauser se adjudica el mundial de maratón en 2007 y el de XC en 2008, montando una Epic ya con la configuración actual. Pero otros nombres han llevado recientemente la Epic a lo alto del cajón, como el Sub23 Burry Stander o la fémina Rebecca Rusch, en este último caso la versión femenina, Era. La tope de gama, la S-Works, lleva al extremo el concepto TSI (Total Suspensión Integración), por el que la firma americana diseña las horquillas, los amortiguadores y los cuadros para que trabajen en conjunto a fin de conseguir el mejor rendimiento. En el caso del modelo que hemos probado, la Expert Carbón, no completamos este trió de ases, ya que la horquilla no es una Future Shox, sino que se trata de una Rock Shox SID Race, que no dispone de la tecnología Brain, aunque si esta personalizada para Specialized.
En todo caso, la Expert si cuenta con otras tecnologías aportadas por el TSI, como son el Brain (ya comentado), FACT, FSR y AFR. Vamos a ver cada una de ellas. FACT es el acrónimo de Funcional Advanced Composite Tecnology. Se trata de un sistema de tratamiento de la fibra de carbono con el que se busca la mejor relación entre la rigidez y el peso, utilizando la mejor calidad posible de fibra de carbono y resina, con el fin de utilizar la menor cantidad posible de material. En la Expert se utiliza FACT 9m para el cuadro, una gama por debajo del 10m que equipa la S-Works, con construcción IS y fibras 12k. Realmente solo el triangulo delantero es de carbono, porque los tirantes y las vainas son de aluminio M5. Personalmente nos gusta esta elección de material para cada una de las partes de cuadro, aportando por un lado las ventajas del carbono en cuanto a ligereza y rigidez, y las del aluminio en cuanto a resistencia.
 Todos los pivotes de la suspensión cuentan con rodamientos sellados, incluyendo la pequeña y espectacular bieleta, muy ligera y excepcionalmente bien integrada en el cuadro, que permite un ataque directo del amortiguador, aportando sensibilidad y reduciendo el impacto del mismo sobre el tubo superior. El FSR es el sistema de suspensión patentado por Specialized, que se caracteriza por pivotar sobre cuatro ejes de giro: uno, el principal, situado por encima del eje pedalier, dos en la bieleta y uno en la vaina, por delante del eje de la rueda trasera, el famoso Horst-Link, el original. Las virtudes de este sistema son conocidas y se resumen en independencia de la pedalada, sensibilidad y absorción a cambio de un gran número de rodamientos. AFR (Active Functional Response) es el complemento del sistema FSR por el que la curva de amortiguación y el tarado del muelle son diseñados específicamente para acompañar los movimientos de la suspensión y la curva que describe el eje en su recorrido.
 En lo que respecta a otros aspectos del cuadro, mencionar que la rigidez se ha buscado con otras decisiones importantes, como incorporar una pipa de dirección cónica 1-1/8” arriba y 1-1/2” abajo, que aporta la posibilidad de que el tubo diagonal tenga una mayor sección y por tanto más rigidez en esa zona, así como mejorar el alojamiento del rodamiento inferior. La horquilla que equipa el modelo Expert no es cónica, por lo que necesita un adaptador y no nos beneficiamos al cien por cien de las virtudes de un tubo de dirección de diámetro variable, algo que si sucede en los dos modelos superiores Marathon y S-Works. El uso de un eje de pedalier BB-91 también aporta mayor rigidez y más suavidad, aunque se reduzca la compatibilidad con bielas estándar de eje integrado con cazoletas o productos como Rotor. No obstante existen en el mercado kits de rodamientos adaptadores.
En cuanto al tubo vertical, como ya adelantábamos, nos encontramos ante un tubo asimétrico, necesario para dejar paso a un desviador DMD de anclaje directo sin abrazadera. La mejora estática de estos desviadores esconde una menor posibilidad de variación de la posición, limitada generalmente a dos únicas posibilidades.
En lo que respecta a la estética, tenemos que dar una nota excelente al cuadro de la Epic Expert Carbón 2010. La fibra de carbono desnuda solo queda visible en el tubo diagonal, con un elegante acabado de barniz mate y unas sencillas líneas granate que rodean la marca Specialized escrita en blanco. Ese mismo tono ocupa por entero los tirantes y el tubo horizontal, en el cual solo se ve fibra de carbono en unas pequeñas ventanas cerca de la pipa de dirección, barnizadas en brillante. Las líneas rojas son finas y embellecen mucho el conjunto. Sinceramente nos ha gustado mucho la labor de diseño de pintura de este cuadro, en el que se han cuidado tanto los detalles que se ha conseguido el mismo tono de color metalizado, exactamente, en la mitad inferior del tubo del sillín y en la horquilla, así como en la bieleta. En el centro del tubo del sillín nos encontramos con los cinco colores UCI que indican que la Epic ha sido campeona del mundo, banda multicolor que también vemos un poco más abajo, junto al anclaje del desviador.
La bicicleta cuenta con fundas de cambio completas, que son guiadas, junto con el latiguillo del freno trasero, por debajo del tubo diagonal y el pedalier. Esto las deja expuestas al barro y también a ciertos golpes, aunque seguro preferimos que una piedra estropee una funda en vez del cuadro. Con ello se consigue un efecto estético muy limpio, a costa de lo anteriormente comentado. Queremos destacar la buena labor de montaje que se denota al ver que latiguillos y fundas están cortados y colocados perfectamente, sin que falte ni sobre, de tal manera que se evitan riesgos de rozar el cuadro o el puente de la horquilla, y por tanto tendremos la pintura más fácilmente libre de arañazos y rozaduras durante un buen tiempo. Buena nota también para este aspecto que consideramos importante, pues pone en evidencia la profesionalidad de los montadores de cualquier marca.
 La suspensión delantera se encarga a una horquilla RockShox SID Race de 100 mm de recorrido, que dispone de ajuste de rebote, compresión y bloqueo. Cuenta con barras de 32 milímetros elaboradas en aluminio 7000 anodizado y de baja fricción, que tienen impresas las indicaciones de recorrido, lo cual nos resulta de guía para ajustar el sag a nuestro gusto. La entrada de las punteras es recta, lo que facilita poner las ruedas frente a horquillas que la tienen en diagonal, aunque hemos notado que la pintura se salta con cierta facilidad en esta zona. En la botella derecha, en su parte superior encontramos el bloqueo (Push Lock). También ahí se sitúa el Gate. En la parte inferior encontramos el rebote (o Motion Control) marcados con imágenes de una tortuga y una liebre. En la botella izquierda, en su parte superior, encontramos la válvula de la cámara positiva (+) y en la parte inferior la válvula de la cámara negativa (-).
Curioso es también el rebaje de la botella izquierda a la altura de la pinza de freno, con el que resulta más fácil limpiar la horquilla por esa zona y que facilita mucho el cambio de pastillas de cualquier pinza de freno. La SID es una horquilla muy personalizable, que se puede comportar como tu prefieras, simplemente tocando la infinidad de ajustes de que dispone.
Solo echaríamos en falta algo más de rigidez, aunque en 2010 ha mejorado bastante respecto a los anteriores. Las ruedas están formadas por llantas DT Swiss X420SL, de 24 mm, con 28 radios la delantera y 32 la trasera DT Swiss Competition doble conificado (1.8/1.6mm) y bujes DT Swiss 330SL el trasero y Specialized Hi Lo el delantero. En total, las ruedas arrojan un peso en bascula de 1802 gramos (1004 la trasera y 798 la delantera). Cuentan con cierres DT Swiss RWS, que se caracterizan porque la palanca no se abre, sino que se gira a un lado y a otro y sirve para atornillar el cierre con la fuerza de la mano, pudiendo ser colocada, una vez conseguida la presión adecuada, en la posición que se desee con suma facilidad. Una de las ventajas es que estos cierres no se ven influenciados por el calor que les podrá venir por ejemplo de los frenos de disco, además de que con ellos se consigue mas fuerza de cierre que con el tradicional cierre rápido. El buje delantero cuenta además con un eje pasante de 9 mm, que aporta mayor rigidez, manteniendo la compatibilidad con cualquier horquilla.
Los neumáticos son Specialized. El delantero es un S-Works The Captain de 2.0, que tiene un balón generoso para esa anchura, y es cómoda y muy equilibrada, una nota alta para él. El trasero es un S-Works Fast Trak LK también de 2.0, mucho más rodador y 2-Bliss (preparado para tubeless simplemente con liquido sellador). Su terreno preferido es el duro y seco, no se defiende nada bien con barro y humedad, así que para un uso invernal sería recomendable utilizar otro calzado.
En lo que respecta al grupo nos encontramos con una mezcla de SRAM y Shimano, aunque la voz cantante es para el fabricante americano. Sram equipa las manetas de cambio con su modelo X-9, unos pulsadores de una gran calidad, muy robustos y eficaces, que gobiernan un cambio trasero X-O de caja media, en color granate anodizado, que es ligero y se entiende bien con el barro gracias a su tiro 1:1, y un desviador delantero Shimano SLX de anclaje DMD del que ya hemos hablado antes, correcto aunque de una gama algo inferior.
Las bielas son unas Shimano FC-M762 XT que ruedan sobre un eje BB-91 (rodamientos integrados), cuyo comportamiento es correcto aunque estéticamente no sean lo mejor de la bicicleta. Si queremos destacar el detalle de que Specialized equipa diferentes largos de biela en función de la talla de la bicicleta, 170 mm para talla S y 175 para el resto. La cadena es una SRAM PC-971, con cierre rápido Power Link y el cassette un Shimano HG61 con dientes desde 11 a 34. En un cambio futuro de cadena y cassette por mantenimiento podríamos aprovechar para restar unos gramos en la báscula. De cualquier manera, el grupo funciona muy bien y no ha tenido ningún desajuste en las semanas que ha durado la prueba, contando además con que hemos rodado todos los días con barro y agua.
Los frenos son unos Avid Elixir CR SL, hidráulicos, equipados con pastillas semimetalicas, con disco de 160 mm delante y 140 mm detrás, como hacen muchas bicis de competición (185 delante y 160 detrás en tallas L y XL). Su comportamiento es intachable y cuentan con una gran posibilidad de ajustes sencillos, tanto en el punto de contacto de las pastillas como de la maneta. Cuentan con maneta de fibra de carbono, son muy silenciosos y al cabo de unas pocas salidas ofrecen una excelente capacidad de frenado. La espiga es una Specialized 3D de aluminio forjado, que cuenta con la posibilidad de ajustar la angulacion gracias a un sistema exclusivo de camisa excéntrica en el tubo de dirección. El manillar es un Specialized XC de aluminio 7050. Su doble altura y sus 660 mm de anchura lo hacen muy cómodo y facilitan el control de la bicicleta en zonas complicadas. Es interesante destacar la tapa de la dirección aligerada, con la que se consigue una estética muy llamativa al dejar esa zona casi al aire. Muy interesante también que la bicicleta equipe mangos con fijación por tornillo, un detalle que también nos ha gustado, como también nos ha gustado que en este componente Specialized diferencie en función del tallaje de la bicicleta. Es una muestra más del interés que la marca americana pone en la ergonomia de sus bicicletas, y que estas, así como sus componentes, se adapten perfectamente a la fisonomía de la persona. Con ello se consigue mejor rendimiento, pero sobre todo mejor adaptación y por tanto un uso más saludable de la bici. No en vano el programa Body Geometry es uno de los estandartes de la marca.
La tija de sillín es una Specialized de aluminio 2014, de 30,9 mm de diámetro (medida tradicional en la marca) con retraso, que esta aligerada quitándole material por medio de grandes agujeros en la zona que queda embutida en el cuadro, y dispone de una cabeza monotornillo que hace del ajuste del sillín una labor muy fácil y rápida. El sillín es un Specialized Phenom con rieles de Cr-Mo. Si tu bici es talla S o M te darán un sillín de 130 mm de ancho, mientras que si es una L o XL será de 143. Es un sillín de competición en cuyo diseño han colaborado los corredores de Copa del Mundo de Specialized, con los bordes y la punta recortados para facilitar los cambios de posición durante la marcha. Tiene ranura antiprostatica y quienes están acostumbrados a sillines duros lo encontraran muy cómodo, pero quienes no lo están quizá lo noten demasiado firme, al menos al principio. Es curioso ver que la bicicleta equipa un cierre rápido de sillín en lugar de un cierre con tornillo, que parecería más lógico en una bici enfocada mas a cross-country en la que no sería necesario bajar el sillín muy a menudo. En todo caso alabamos la decisión ya que si alguien quiere puede cambiarlo por muy poco dinero y quitar además unos gramillos a la báscula.
 No podemos negar que en cierto modo la Epic nos ha sorprendido. Al finalizar la prueba hemos sacado la conclusión de que es una bicicleta más polivalente de lo que pensábamos antes de empezar el test. Nos esperábamos una bicicleta de carreras, con pocas o nulas concesiones a la comodidad, pero nos hemos topado con una geometría relativamente neutra. El ángulo de dirección de 70° es un término medio bastante adecuado. Siendo una bici apta para la competición, dispone de un carácter interesante para afrontar zonas de bajada, repartiendo muy bien los pesos entre ambos ejes, contando en el tubo de sillín con unos adecuados 74° de ángulo.
Es una bici robusta pero relativamente ligera y muy pedaleadora. No es una full carbón, pero tiene la fibra de carbono muy bien colocada en lugares en los que aporta ligereza y rigidez, siendo sustituida por el aluminio en zonas más expuestas o que pudieran ser mas criticas. De fábrica tiene un peso interesante, pero se puede aligerar más muy fácilmente. Nosotros le hemos quitado casi 1 kg de peso cambiándole ruedas, cassette, cadena, cubiertas, bielas y platos, que aun podrían ser más gramos si nos metiéramos a tocar tija, manillar y potencia. Aunque sea una bici de carreras, permite un abanico muy grande de usuarios, ya que su geometría se puede acomodar muy fácilmente con pequeños cambios en ciertos componentes. Quien busque una bici para competir encontrara una montura muy capaz a la que podrá modificar un poco la geometría para hacerla más Racing, pero quien quiera rodar y disfrutar de salidas largas por la montaña, tiene una bicicleta ligera, manejable y cómoda, que se defiende muy bien en todos los terrenos, y que podemos hacer sensible o rígida en cualquier momento gracias al Brain.
Y es aquí donde reside gran parte de la polivalencia de esta bicicleta. Pues el Brain es lo que le da carácter a la Epic. La Epic no sería la misma sin el Brain.
Es más, sin haber probado bicis mas capaces equipadas con Brain, como la Stumpjumper de 140, nos atreveríamos a afirmar que el Cerebro tiene su lugar ideal en esta bicicleta, en esta gama, ya que cuando la válvula está cerrada disponemos de una bicicleta ligera y rígida que nos permitir aprovechar hasta el ultimo watio de nuestras piernas, ya sea en carreras o picándonos con nuestros compañeros de salida. Pero en cuanto entremos en una zona bacheada o más técnica, mientras otros tienen que quitar una mano del manillar para abrir el amortiguador, tú podrás seguir pedaleando porque de ello se encargara el Brain en tu bicicleta.
 En cuanto a precios y gamas, la bici de nuestro test, la Epic Expert Carbón, se ubica en un lugar intermedio del catalogo. Con un precio de US$4.400, tiene por encima la Epic Marathon Carbón, que con el mismo cuadro cuenta con horquilla Future Shock con Brain Fade y ruedas Roval Control AL, y la tope de gama Epic S-Works, que sobre un cuadro full carbón 10m monta una horquilla Future Shock con Brain Fade, ruedas Roval Control SL y grupo Sram XX a cambio de US$8.800 (disponible también el solo cuadro por US$3.300). Por debajo de la nuestra, esta la Epic Expert, que se diferencia solo en su cuadro de aluminio M5 (US$3.300), la Epic Comp Carbón (cuadro similar al Expert y horquilla Fox Float) por US$3.900, y finalmente la Epic Comp, con cuadro de aluminio M5, horquilla Fox Float y cambio X-9, disponible además en 29", cuyo precio es de US$2.800 (Nota: a todos estos precios incrementarles el IVA) Su equivalente femenino es la Era, que comparte enfoque con la Epic pero con geometría adaptada a las mujeres, cuenta con tres modelos en el catalogo. La tope de gama es la Era S-Works Carbón, con cuadro de carbono Fact 10m, horquilla Future Shock, ruedas Roval Control SL y grupo XX, con un precio de US$8.800 Por debajo esta la Era Expert Carbón, con un montaje idéntico a la de nuestro test y un precio de US$4.400 Y finalmente la Era Comp, con cuadro de aluminio M5, horquilla Fox Float y cambio X-9 y un PVP de US$2.800
|